miércoles, 26 de febrero de 2020

Muerto en vida

Cada vez que quería hablar con él, su madre le decía que no, que estaba trabajando, ocupado, etcétera. 
Al crecer, averiguó el lugar donde vivía y un fin de semana, lo fue a ver. Al tocar la puerta con tres golpes temerosos, esperó pacientemente hasta que se escuchó un grito de una mujer. Se asustó y abrió la puerta forzosamente con mucha violencia y al lograr abrir, la dama estaba muy herida y su padre quería golpearla de nuevo con un palo. Rápidamente, golpeó al hombre y éste cayó como peso muerto producto del alcohol y las drogas. Llamó a la policía y ambulancia para que atendieran a la señora herida y a aquel varón, se lo llevó la policía y conversó con ellos hasta tarde, donde le relataron una historia muy conocida de su padre. 
Desde ése entonces, no quiso volver a saber del hombre que en un momento, fue su papá, se dio cuenta que no vale la pena pensar en un hombre que por mucho tiempo le olvidó y además, estuvo a punto de matarlo a él, si no hubiera sido por su mamá que huyó y ella también recibía daños de su parte.
Se dio cuenta que su padre siempre estuvo muerto, en vida

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